La Habana en Carnavales

La Habana en Carnavales

LA HABANA EN CARNAVALES.

Para Havana Gardens.

 

 

Pues sí, ya La Habana está en carnavales. Los días 17,18,19 y 24,25 y 26 de agosto el mágico Malecón habanero se llena de luces, fuegos artificiales, música y alegría, eso y más es el Carnaval de La Habana. El mítico Malecón cambia su rostro y se torna fiesta y jolgorio, para servir de sitio ideal a los festejos. Palcos y gradas se llenan de gentes dispuestas a divertirse, mientras otros muchos pasean por las aceras para bailar aquí, tomarse una cerveza fría allá o, simplemente, conversar un rato.

Pero en La Habana estas no son fiestas nuevas, acumulan ya más de dos siglos de celebración. Los primeros participantes fueron los esclavos, quienes recibían autorización el Día de Reyes para recorrer las calles desatando sus cuerpos y sus lenguas y olvidando, al menos por unas horas, el humillante control del amo. Sus bailes y sus místicos cantos estremecían la ciudad que casi andaba estrenando el siglo XIX.

Al principio, los negros esclavos se ataviaban con vestidos, adornos y disfraces de su añorada tierra africana. Después fueron apareciendo con trajes y objetos regalados por sus ‘bondadosos’ dueños.

La música, esencialmente africana, fue sentando pauta y creando su personalidad, hasta convertirse en la conga que hoy todos los cubanos veneran. Claro, no faltaron tampoco las influencias de los ancestros europeos. Vaya, que puro, puro, no hay casi nada…

Las clases dominantes sintieron también deseos de hacer lo suyo y así llegaron a coexistir dos carnavales: el negro y el blanco. Estos últimos esperaban la primavera para solazarse y las fiestas tenían su esencia en el paseo en coches, volantas y quitrines. Al paso de las damas, como fineza de clase, los espectadores lanzaban flores.

Fue a finales del siglo XIX cuando las autoridades de la Isla prohibieron que el Día de Reyes fuera fuente de alegría para la negrada. Por suerte encontraron una sabia solución. Se realizarían los dos carnales juntos en marzo. Y ya estaba formado ahí el rico ‘ajiaco cubano’.

Los quitrines y volantas se convirtieron en carrozas, grandes plataformas rodantes casi siempre con varios pisos de altura, preciosas escenografías y una dotación de hermosas bailarinas. Las flores se sustituyeron por confetis y serpentinas. Y el antiguo transitar de los negros se transformó en comparsa, es decir, en bloques humanos disciplinados que danzan y ejecutan coreografías artísticas.

El Alacrán, La Jardinera y Los Marqueses de Atarés son tres comparsas tradicionales que aparecen en los carnavales habaneros desde hace más de cien años y acaparan siempre la atención y el favor del público.

El Alacrán recrea todo el quehacer de un ingenio azucarero de épocas pasadas. Se puede ver a los cortadores de cañas y a los mayorales, a los esclavos y a los esclavistas, el látigo, la caña y el trapiche.

La Jardinera es un colectivo danzario con un gran colorido. Ellas exhiben sayas, blusas y pañuelos de muchos colores y cargan cestos con flores ya que son “jardineras que van regando flores”, como dice su canto.

Los Marqueses imitan con su vestuario la ropa que usaban los miembros de la aristocracia colonial habanera. Vestían prendas de gran prestancia como frac negro, bombín y bastón los caballeros y las mujeres atuendos lujosos, imitando, burlonamente, a las antiguas damas de sociedad.

La conga cada vez se hizo más presente hasta llegar a nuestros días, cuando se le reconoce, por estudiosos del tema, como el ritmo cubano que mejor expresa la identidad nacional.

Esta música se identifica como el más artístico, el más elegante, el más alegre y a la vez el más moral de todos los bailes cubanos. Es el único que no se basa, sensualmente, en la conquista de la hembra. Y las comparsas, con su conga como música de pasos pegajosos y fáciles de aprender, es una danza interminable de cuerpos que no se fatigan, de bocas que no se cansan de cantar y de piernas que no paran de bailar.

Pero el Carnaval habanero es aún más, son decenas de orquestas tocando en locaciones especialmente preparadas para los bailadores, es saborear un rico tamal cubano, una helada cerveza, probar un frío y cubanísimo mojito criollo o, simplemente, descubrir los colores de la noche.

Havana Gardens los invita a disfrutar de este magnífico espectáculo y, créame, que hay invitaciones que merecen ser atendidas, nosotros lo invitamos a ser uno más de los carnavaleros de La Habana. Serán tan reconfortantes las vivencias que no podrá dejar de contarle a sus amigas y amigos, y serán ellos entonces los que se estrenen en la edición del próximo año.

Y ya sabe la consigna, sólo tiene que entonar…

“…al Carnaval de La Habana me voy,

donde mejor se puede gozar…”

2018-08-27T16:50:26+00:00agosto 27th, 2018|Categorías: AGENCIA DE VIAJES, Creative, CUBA, Design, DESTINOS, TURISMO, VIAJES|Etiquetas: , , , , , , , |Sin comentarios