La Perla Del Sur

La Perla Del Sur

La Perla del Sur cubana.

Por: Mirta Núñez Pampín

Fotos: Héctor Delgado

“…Cienfuegos es la ciudad

que más me gusta a mí…”

Así comienza una canción que popularizó nuestro gran sonero Benny Moré, allá por la década del 50 del siglo pasado. Y no se equivocaba el cantor. Mire, hace pocos días nuestra agencia Havana Gardens publicó una excelente crónica sobre El Palacio de Valle, en la hermosa Cienfuegos, ahora le contaremos un poquito más.

La ciudad de Cienfuegos, conocida como La Perla del Sur por su posición geográfica, situada en el centro sur de Cuba, cuenta con todo lo necesario para agradar, y más aún, enamorar al gusto más exigente.

Cienfuegos ofrece una trilogía perfecta: ciudad, naturaleza y playa. La ciudad, que se distingue por la limpieza y el orden y donde el tiempo transcurre con cadencia diferente, posee una preciosa plaza, tomada como punto de referencia para señalar el centro del Cienfuegos urbanizado. Además, es el lugar ideal para caminar sin prisa y conocer en las calles circundantes famosos centros culturales.

Quizás el más renombrado sea el Teatro Terry, construido durante el siglo XIX. Su estado de conservación es perfecto y la arquitectura regia, con un diseño interior impresionante. Por esta zona no será difícil que algún transeúnte conversador le comente: “Sabe?, aquí cantó el famoso tenor de origen italiano Enrico Caruso cuando visitó la ciudad en 1920.” En esta sede cultural siempre se puede disfrutar de la actuación de prestigiosos valores de la cultura, tanto del patio como extranjeros.

En otra de las calles se encuentra la Casa de la Cultura ubicada en el antiguo Palacio de Ferrer. Allí confluyen todas las manifestaciones artísticas y uno puede pasar magníficas tardes o noches. Es muy probable que alguien vuelva a mencionar a Caruso y le diga: “En este palacio se hospedó El Gran Caruso durante su estancia en Cienfuegos.”

En La Plaza se encuentra también, tal vez como elemento extraño, un arco del triunfo. Macizas columnas sostienen el arco, y cuando uno transita por debajo de la arcada suele experimentar sensaciones de éxito muy placenteras, a mí no me lo crea, eso aseguran los cienfuegueros.

La Plaza es rodeada además por una iglesia y el Palacio de la Artesanía. En este último lugar la maravilla del trabajo manual torna difícil la elección, y al final usted optará, sin dudas, por adquirir varios regalos.

Pero la ciudad de Cienfuegos ofrece más aún. Museos, cines, la bondad de confortables hoteles, restaurantes donde se ofertan exquisitos mariscos frescos acabados de sacar del mar, tiendas, boutiques y una eficiente transportación, en fin, todo cuanto puede exigir el turista de estos tiempos.

Y para cuando nazcan los deseos de abandonar un rato el asfalto, La Perla del Sur reserva un obsequio especial: El Escambray, sistema de cordillera con una naturaleza exuberante.

Bosques de maderas preciosas, cortinas de agua entre los 20 y 25 metros de altura que se despeñan sobre las rocas, piscinas naturales, paseos a caballo y contacto con auténticos campesinos son sólo retazos de un emocionante descubrimiento. Y todavía falta. Usted quedará boquiabierto de asombro al contemplar la estalactita mayor del mundo -67 m de altura- en la cueva Martín Infierno. O disfrutará de la presencia de aves como la cotorra, el catey y el cernícalo, todos en peligro de extinción.

Las montañas del Escambray sirven como hábitat para la orquídea, flor extrañamente linda y el zunzuncito, avecilla que clasifica entre las aves más pequeñas del mundo. Lo verá en el aire, libando de la flor en pleno vuelo y sentirá la impresión de que ambos, usted y él, han quedado detenidos en el tiempo y el espacio.

Cuando la Madre Natura le haya colmado sus expectativas, regrese a la ciudad, le falta disfrutar de un buen baño en la playa. Después podrá dedicar su tiempo a pasear por la bahía, la que, además de hermosa tiene fama por sus dimensiones, calado y serenidad de sus aguas; escenario idóneo para las prácticas de deportes náuticos.

La estancia en La Perla del Sur le parecerá corta, habrá disfrutado de un carnaval de los sentidos que nunca olvidará. ¿Ya ve que no se equivocaba el Benny en aquello de…?

“…Cienfuegos es la ciudad

que más me gusta a mí…”