TESOROS ENTRE CRUCES Y MARMOLES

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TESOROS ENTRE CRUCES Y MARMOLES

REPORTAJE ESPECIAL PARA HAVANA GARDENS:

Necrópolis Cristóbal Colón de La Habana.

Texto y fotos: Rolando Pujol

A un centenar de metros de la arteria más cosmopolita de La Habana, la calle 23, y subiendo por 12 hasta Zapata; se abre en una curiosa relación de contrastes entre el bullicio y el silencioso recogimiento, la imponente portada de la Necrópolis “Cristóbal Colón”.

Considerado por sus 56 hectáreas de extensión, como el mayor cementerio arquitectónico monumental del mundo, (ocupa aproximadamente un 7,5 % de la superficie de la Ciudad de La Habana) ofrece a la vista asombrada del visitante, una panorámica de extraordinaria grandiosidad y belleza.

Entre sus avenidas y cuarteles interiores, convergen casi todos los estilos arquitectónicos. Allí encontramos la reciedumbre del románico- bizantino, junto a la magnificencia de los templetes griegos; la gallarda capilla renacentista, que empina su techo abovedado en hierática competencia con las torrecillas góticas, mientras la beligerancia de los castillos medievales emula con la robusta solidez de las pirámides. Tienen también su lugar, la diversidad de formas del eclecticismo, con el sobrio y lineal Art Deco y la audaz expresividad del modernismo.

A la blancura y riqueza de los mármoles de Carrara se les hace honor, en el acabado exquisito y la factura de las esculturas y monumentos, que enaltecen la memoria de faraónicos potentados, encumbrados patricios o insignes personalidades públicas e históricas. Y entre tanto lustre y boato aparece también el humilde y amoroso epitafio, manuscrito sobre un pedazo de losa cualquiera, por algún inconsolable doliente…

El valor de todo ese gran museo a cielo abierto es incalculable. No pocos de sus monumentos se han apreciado con los años hasta en 100 veces lo que costó levantarlos. Sin embargo, cualquier referencia valorativa es superada por el profundo contenido histórico, social y cultural que en sus obras se encierra, amén de la permanente evocación sentimental y humana, que la necrópolis representa para los habaneros.

SIGNIFICADO DE LOS PRINCIPALES SIMBOLOS FUNERARIOS DE LA NECROPLIS DE COLÓN.

No siempre son de fácil comprensión la diversidad de símbolos que entretejen sus metáforas funerarias. Unos son del todo elocuentes, pero otros encierran los misterios que les quisieron conferir, quienes se inspiraron en remotas alegorías, mitos ancestrales y signos cabalísticos de difícil interpretación para propiciar el descanso eterno de sus almas o las de sus deudos.

Los árboles, plantados en los cementerios son símbolos de la vida en perpetua evolución, en ascención hacia el cielo. Comunican los tres niveles del cosmos; el subterráneo, mediante sus raíces, la superficie de la tierra, por su tronco y sus primeras ramas, las alturas por sus ramas superiores, atraídas por la luz del cielo. El árbol reúne también todos los elementos; el agua en su savia, la tierra en su cuerpo y raíces, el aire en el alimento de sus hojas y el fuego al surgir de su frotamiento. Las coníferas son tenidas también como depositarias de la inmortalidad.

Las antorchas, representan el símbolo de la purificación por el fuego y de la iluminación. Si están con la llama invertida, aluden a la muerte eterna frente a Dios y las tinieblas. Su fuego simboliza también el suplicio de los infiernos.

Los ángeles, son seres intermediarios entre Dios y el mundo, mencionados por los textos bíblicos y otros textos antiguos. Son seres puramente espirituales o espíritus dotados de un cuerpo etéreo y asexuado, en el cual toman de los hombres sólo las apariencias. Desempeñan para Dios las funciones de mensajeros, guardianes, conductores de los astros, ejecutores de las leyes, protectores de los elegidos… En la Necrópolis de Colón, sus representaciones son diversas, aludiendo sobre todo a la protección y la salvación de las almas.

Las alas, traen consigo la noción general de ligereza espiritual y elevación de la tierra al cielo. Siempre al alma se le dota de simbólicas alas, en su aspiración por alzar el vuelo en busca del estado supraindividual.

El círculo, el movimiento circular perfecto, sin principio ni fin, inmutable y sin variaciones, simboliza el tiempo, que se define como una sucesión continua e invariable de instantes. El círculo también simboliza el cielo.

El cáliz, vaso de la abundancia. Contiene el bálsamo de la inmortalidad.

El ancla, su significado se relaciona con la firmeza, solidez, tranquilidad y fidelidad. El áncora detiene el movimiento de la vida cuando se torna tempestuosa. Desde el punto de vista católico, sugiere la conveniencia de anclar el alma en Cristo, único medio para evitar el naufragio espiritual. “Mi áncora y mi cruz”, dirán los místicos, expresando la voluntad de no abandonarse a los remolinos de la naturaleza y la muerte, sin la gracia de Dios.

El trébol, en el arte cristiano las formas trifoliadas, los arcos trilobulados, que recuerdan la elegancia del follaje del trébol, simbolizan la Santísima Trinidad.

La cruz, miles de años antes de que surgiera el cristianismo, del cual ha devenido paradigma supremo, se le conocía a través de las representaciones que de ella hicieron, las más disímiles religiones, culturas y pueblos. Se especula que pudo estar asociada a la invención de la rueda, la cual en su forma más primitiva, tenía cuatro ejes transversales. También es probable que la cruz se desarrollara como instrumento de castigo a partir de la rueda, donde eran amarradas las personas condenadas al suplicio. La materialización más álgida de su simbología, se expresa en la leyenda del sacrificio y resurrección de Jesús. Su empleo en el culto funerario católico hace alusión a la glorificación del alma, el perdón de los pecados y la salvación, a través del símbolo que representa a la imagen del redentor. La cruz más antigua que se conserva en América, fue la que trajo Colón en su primer viaje en 1492; conocida hoy como “Cruz de la Parra”, se conserva en la parroquia de la Villa de Baracoa, en la región oriental de Cuba. Las cruces más comunes que se encuentran representadas en los cementerios católicos son:

El crismón, formada por las iniciales griegas del nombre de Cristo: “Iesous Xristos”. La “I” y la “X”. La “P” que sobresale encima, representa al sol.

Cruz griega, tiene forma cuadrada. Fue predominante en los cultos del cristianismo oriental.

Cruz patibulada, tiene el aspecto de una “T” o tau griega. Su forma es una de las más primitivas.

Cruz ansada, se representa por un lazo o asa en su cúspide. Su origen es anterior a la mitología cristiana y fue ampliamente utilizada por los egipcios para representar el estado de la muerte. Los difuntos la sostenían en la mano, como la llave que abre las tumbas al mundo de la eternidad. Simboliza también los millones de años de vida futura.

Cruz latina, es la más común en el culto católico y la que más abunda en las distintas expresiones dentro del cementerio. El pie de la cruz hincado firmemente en tierra significa la Fe, asentada sobre profundos fundamentos. La rama superior indica, la Esperanza. Es la cruz de los evangelios.

Cruz habitada, la que tiene profusamente decorado su interior con fiorituras, signos, figuras, letras y otros elementos imaginativos.

La balanza, es un emblema de Saturno- Cronos, que es el tiempo, quizás porque el tiempo ejerce la función de juez. Símbolo de justicia, mesura, prudencia y equilibrio. Mide por igual la vida de los hombres.

El candelabro, símbolo de luz espiritual, de salvación.

El cordero, simboliza la dulzura, simplicidad, inocencia, pureza, obediencia, es el animal de sacrificio por excelencia.

La pirámide, es un poderoso símbolo capaz de combatir la muerte en el plano mágico.

La túnica, es el cuerpo de los ángeles. El cuerpo es la túnica del alma.

La serpiente, mordiéndose la cola, simboliza la eternidad, que gira sin fin, sobre sí misma. Generalmente la serpiente es opuesta o rival del hombre. Se relaciona con el pecado original.

Las columnas, representan la solidez, conectan al cielo y la tierra.

Hay muchos más elementos simbólicos sobre los que haremos referencia en próximos reportajes dedicados a las interesantes necrópolis de La Habana.

2018-06-26T17:51:01+00:00junio 26th, 2018|Categorías: CUBA, DESTINOS, TURISMO|Sin comentarios